lunes, 11 de julio de 2011

Las letras de tu nombre se desvanecieron
Como un libro expuesto a los rugidos del océano
Ya no hay mañana (si es que hubo un hoy)
Ya no hay palabras sueltas en este viento invernal
El cielo se petrificó (y con él, tus ojos)
Ayer pude ver a mis pies alejándose de tu ser
Y tu ser era sólo una sombra
Y esa sombra no era más que una ilusión
Una ilusión de lo que creí que eras
Y lo que creía que podías formar pegado a mí.
Me fui. Me fui antes de que tus brazos rodearan mi cadera
Antes de que tus ojos fueran los míos
Antes de que tu calor fuera mi única fuente de vida.
Y atrás mio no dejé más
Que una sonrisa y mil anhelos.

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