martes, 9 de agosto de 2011

(stop whispering)

O tal vez podría reír en la soledad. Revolcarme en ella. Correr.
La soledad no tiene límites. Es infinita. Absoluta.
Me mancharé alegremente de tristeza. Hasta que no quede nada de mí.
El olvido me cubrirá luego. Con gusto lo dejaré enterrarme.
Y cuando mi recuerdo vago te llame, no me encontrarás a la vuelta de la esquina.
Ni al otro lado del mundo.
Habré dejado de buscarte hace rato.